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sábado, 12 de abril de 2014

Dray Martina, un must.



Hoy os hablamos de Dray Martina, uno de los sitios más in de los últimos tiempos capitalinos. Comenzamos por el local. Bonito no, lo siguiente. Una verdadera preciosidad, decorado por los autores de la pop up Madrid in love ¿os hacéis una idea? Pues aún es mejor en directo.

Importante saber que es un local todoterreno, en horario non stop, com la cocina abierta a cualquier hora (lo que es de agradecer porque la vida te acaba llevando a horas intempestivas a cualquier lado y con esto de ser cada vez más europeos, es más difícil cenar a altas horas en Madrid). Desde el brunch, hasta la merienda, pasando por la comida, cena y copas afterwork... Todo es posible en Dray Martina, en un ambiente distendido y súper agradable.



Y luego llegamos a la parte gastronómica en sí. La carta da opción tanto al picoteo como a una comida más formal, eso ya depende de lo que apetezca a cada uno. Nosotros, esta vez, nos decantamos por un salmorejo con helado de queso de cabra con crujiente de jamón que nos encantó, un tartar de salmón divino y unas alcachofas con mango también riquísimas. El crumbel de manzanas y ciruelas espectacular.

El postre estrella de la casa, eso sí, es el helado Dray Martina. Parece una maceta pero en realidad es un helado de vainilla o chocolate, recubierto de polvo de oreo acompañado de toppings para echarle encima (la rama es de hiervabuena). Impresionante.





En cuanto al precio, sale por unos 25/30 € por persona. Ideal para una comida/cena especial. 


viernes, 14 de marzo de 2014

Los almendros de la Quinta de los Molinos



Este jardín histórico, situado al final de la calle Alcalá (en el metro de Suanzes) es aún bastante desconocido por muchos madrileños. 

Era propiedad del Conde de Torre Arias, en 1920 pasó formar parte del patrimonio de César Cort Botí, profesor de Urbanismo en la Escuela de Arquitectura. Fue éste quien construyó una finca de estilo mediterráneo con numerosos almendros y olivos, entre otros, y un Palacete de estilo racionalista.

La Quinta cuenta con fuentes, albercas, estanques y dos molinos dotados de aeromotores para facilitar la red de riego y que dan nombre al parque: el Molino de la Casa del Reloj y el Molino de la Rosaleda de Palacio. A raíz de la muerte de Cort Botí en 1978, sus herederos acordaron con el Ayuntamiento que la zona pasase a ser de uso público, siendo así desde 1982. Además, con el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997 fue catalogado como Parque Histórico.

Con una extensión de 25 hectáreas, el parque incluye grandes extensiones de arbolado, en el que se puede encontrar una gran cantidad de especies aunque, ya os digo, la estrella del parque son los almendros que, ahora que están florecidos, ofrecen un fantástico espectáculo ¡No os lo perdáis! 










Cris 





miércoles, 5 de febrero de 2014

Un oasis en pleno barrio de Salamanca



¿De verdad está en la calle Padilla? Esa es la pregunta que todo el mundo me hace cuando comento cómo es Donde Mónica. Pues sí, en pleno barrio de Salamanca, aunque cueste creerlo. Desde la calle parece que accedes a un pequeño parking pero ¡oh sorpresa! te encuentras con este acogedor lugar y su precioso jardín inglés. Qué pena no haberlo descubierto en verano, está terraza apunta maneras y más cuando el calor aprieta en la capital.

Es una zona tan urbana que toparte con este lugar es un verdadero oasis, parecería que estás en un cottage más que en Madrid ;-) 


Además, la cocina está siempre abierta y tienes la posibilidad de desayunar, comer, merendar, cenar o temerte una copa. La carta es sencilla y variada: ensaladas, foccacias, bocadillos, bagels y algunos platos caseros. Los golosos también tenéis aquí una cita. 

Lo dicho, si estáis por la zona y queréis hacer un viaje en el espacio-tiempo a modo de kit-kat que transforma en jardín el asfalto, no os lo podéis perder.